calaberita
Estaba la muerte sentada,
esperando su timbrada,
para salir de la escuela,
vio una fuerte niebla.
Mas bien una humeada
de la fumada de su amiga
la descuidada,
pero por ser su amiga.
No fue una carga,
para llevarla a ver panteón rococo.
Hugo de ledesma Vazquez.
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